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Da las gracias por lo que tienes y quéjate menos

Esta historia de tradición judía nos hace ver que las cosas y las situaciones siempre puede ir peor de lo que son y que, por eso mismo, tenemos que dar las gracias por todo lo que tenemos en lugar de quejarnos por todo lo que no tenemos o no va del todo bien en nuestras vidas:


"Un hombre que tenía una granja acude al rabino para pedirle consejo sobre un

problema que le preocupa enormemente:

- Rabino mi hogar es un desastre y un infierno, mis hijos son desobedientes y se

pelean constantemente entre ellos, mi mujer y yo discutimos a todas horas y yo ya no

aguanto más. Por favor, dame una solución.

- Bien, vete a tu casa coge las gallinas y mételas dentro con vosotros.

El hombre obedece y a los pocos días vuelve para hablar nuevamente con el rabino:

- Rabino la situación es ahora mucho peor que antes. Las peleas continúan y ahora

encima tenemos que lidiar con las gallinas. Esto es un desastre.

- Bueno, pues ahora mete también dentro de la casa a los cerdos y ya me contarás.

El hombre vuelve a los pocos días:

- Rabino esto es insoportable. Los niños peleándose, mi mujer y yo discutiendo, las

gallinas por toda la casa, los cerdos ensuciando todo. No puedo más.

- No te preocupes buen hombre, ahora vuelve a tu casa y mete también dentro a los

patos.

El hombre no entiende nada, pero vuelve a hacer caso al rabino. A los pocos días

vuelve para hablar con él:

- Siente decirte estimado rabino que tus consejos no funcionan. Mi casa es ahora peor

que antes, ahora además de las peleas de mis hijos y mi mujer, tengo que soportar las

peleas de los patos, las gallinas y los cerdos, la casa está sucia y desordenada, huele

mal y hay un ruido constante que me está destrozando los nervios.

- Bien, creo que tengo la solución definitiva. Vuelve a tu casa y ahora mete también

dentro a los conejos.

El hombre desconcertado, vuelve a hacer caso al rabino al que tanto respeta e

introduce los conejos en su casa, pero solo pasan un par de días hasta que vuelve

para hablar con el rabino:

- Rabino, yo siempre te he respetado y admirado por tus sabios consejos, pero siento

decirte que esta vez te has equivocado. Viene aquí para solucionar un problema y la

cosa está ahora mucho peor que antes. Los conejos han mordido el sofá y lo han roto,

las gallinas se comen el trigo que tenemos almacenado en casa para nosotros, los

patos duermen en mi cama y los cerdos han convertido mi casa en una pocilga donde

el olor es insoportable. Ni que decir tiene que con tanto estrés, las peleas entre mis

hijos, mi mujer y yo se han multiplicado y estamos al borde de cometer una locura.

- Bien granjero, ahora vuelve a tu casa y saca de ella a los patos, a las gallinas, los

conejos y a los cerdos y ya me contarás.

El granjero vuelve a obedecer al rabino y al día siguiente vuelve a hablar con él con

una sonrisa iluminada en su rostro:

-Querido rabino, que sabio eres. Desde que saqué a las gallinas, los conejos, los

cerdos y los patos de mi casa, ahora vivimos mucho más tranquilos, en mi casa reina

la armonía y la tranquilidad y hacía tiempo que no éramos tan felices. Te estoy muy

agradecido porque has salvado mi familia.

Y el hombre se marchó a su casa contento y radiante deseando estar nuevamente con

su mujer y con sus hijos"



Del libro "RELAJACION FISICA Y SERENIDAD MENTAL", de Clemente Franco Justo

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